viernes, 10 de enero de 2014

El beso más pequeño de Mathias Malzieu



EL BESO MÁS PEQUEÑO - MATHIAS MALZIEU
Año: 2013
Editorial: Mondadori
Páginas: 144





“Dios reúne a los que se aman”.





"El beso más pequeño" es el segundo libro que leo de Mathias Malzieu. No suelo leer libros del mismo autor muy seguido pero luego de "Metamorfosis en el cielo" me quedé con ganas de más.
         La historia narra las dificultades de un amor imposible entre un hombre y una mujer invisible, Sobralia. Él es un inventor con un amor fallido a cuesta y se enamora de una mujer que desaparece ante un beso. ÉL es inventor pero no cualquier tipo sino un inventor-depresivo porque, como dice,  si lo que inventa no funciona, se deprime.  Todos los personajes son interesantes y fuera de lo común. Acompañan las aventuras de este inventor del beso más pequeño jamás visto, un detective llamado Gaspar Nieves y su compañero,  Elvis, un loro. Sí, es un loro y me lo llevo a mi galería de personajes favoritos. Me ha hecho reír tanto este loro especializado en chicas "un poco demasiado guapas" y que tiene capacidad de modo grabación, lectura y stop, por lo cual puede reproducir fragmentos extrañamente largos. Imposible no acordarme del loro de mi vecina que se entretiene "gritando" a quienes pasan por la vereda. Además, recordé la anécdota que me contó hace mucho: el loro se durmió en el palito y se cayó hacia atrás como desmayado para levantarse enseguida, se habrá despertado por el impacto, muy dolido por ser el centro de la risa, y dejó en claro que será bien loro pero no por eso tiene la boca menos sucia.

         Volviendo al libro, leerlo es meterse en una historia totalmente fuera de lo común donde se pueden plantar armónicas para hacer crecer flores en re menor, donde las ardillas se entrenar para luchas y donde el amor todo lo transforma. Es un libro mágico, con una historia original con vaivenes desde el humor hasta la emoción.




FRASES SUBRAYADAS


El beso más pequeño nunca visto. Una milésima de segundo, pulpa y plumón incluidos. Apenas un roce, un ejercicio de papiroflexia. Un esbozo de cortocircuito. De un grado de humedad increíblemente próximo a cero, cercano al polvo de sombra. El beso más pequeño nunca visto.

Soy inventor-depresivo. –¿Es decir…? –Invento cosas, pero si no funcionan tiendo a deprimirme.

A día de hoy, sé que la mujer de mi vida seguirá siendo invisible para siempre.

Tanto había llorado entre aquellas sábanas de áspero algodón que la mujer de la limpieza debió de creer que me meaba en la cama.


Tenía la impresión de estar jugando a las damas con un pez salvaje.

Tu cuerpo se parece, hasta confundirse con él, a ese árbol frutal que tiene la particularidad de no producir más que dos frutos por vida. Cuentan que si te duermes entre sus ramas te despiertas enamorado.

La idea de la decepción me impide disfrutar de una historia de forma espontánea.

A  veces nos derrumbamos hasta tal punto que incluso la idea de la felicidad nos asusta.

Conseguir que te no-bese una chica invisible y ver como a pesar de todo desaparece es muy parecido al colmo de la soledad.

Mis viejos fantasmas hacían cola a la puerta de mi corazón, aguzando los recuerdos en afiladas sombras.

Cuando cabalgábamos hasta fundir la noche dejando que el día estirarse sus grandes brazos de luz.

Para pretender ayudar a los demás, antes era necesario salvarse a uno mismo.

Mi cerebro es una casa de campo para demonios.

Me convertí en un puto árbol de Navidad durante todo el año, de esos que abandonas en la acera después de despojarlo de todos sus adornos. Antes de llegar a ese punto, acepté cortar mis raíces por amor. Abandoné mi bosque salvaje para convertirme en un árbol doméstico. Aprendí a ser feliz en mi apartamento, con mis guirnaldas eléctricas llenas de malos contactos. Conocí la alegría de «longitud focal larga» de la proyección. La gran aventura de una cierta normalidad. El orden de las cosas. Los planes de química divertida, la que convertía los sueños de niños en sueños de tener niños. Y es la intensidad loca de esa esperanza destruida la que hoy me adormecía.

No estás obligado a dejar de tener miedo. Lo único que necesitas es aprender a vivir con tus angustias.

El amor es una ecuación poética.

Existen mujeres cuyo misterio se desvanece de una sola vez cuando empiezan a reír.

Había aprendido a vivir con ese agujero en lugar de corazón.

¿Qué sientes en lo más profundo de tu ser? Así, sin pensártelo, sin tener en cuenta el tiempo, el dolor que puedas causar o sufrir… Si cierras los ojos y dices un nombre, ¿cuál es?

Así que todo el mundo ha estado mal y todo el mundo ha hecho lo que ha podido. Con sus heridas, sus pesares, sus nuevas alegrías y el tiempo que pasa. Más lento y torpe que un caracol prehistórico unas veces, y otras rápido como el viento, para acabar fingiendo que se alcanza lo que se ha perdido para siempre.

Había amado. Perdidamente. Estaba vivo.

Sinónimos siameses unidos por el corazón que se hacen daño el uno al otro y no pueden ni mirarse.

Tú has cavado un pozo de amor en mi cama. He encontrado otro en el cuarto de baño, e incluso has deslizado uno plegable en mi maleta. Tengo que aprender a sacar agua sin agotarte.

–Las mujeres invisibles son muy difíciles de encontrar, incluso cuando huelen demasiado bien



BUATÓN
Este libro lo leí como parte del evento de Buatón. Siguiendo con los desafíos que proponen he pensando una canción, un autor y otros títulos.


1. Desafío de libro a música.
No sé si será que el autor es francés y me ha predispuesto pero me imaginé un actor a las pocas páginas y con un fondo musical de varias canciones. Me decidí por "L’Hymne a l’amour” interpretada por la sublime Edith Piaf, canción que estoy segura que se complementa bien con el libro. Amo la parte final de la canción, toda esa esperanza resumida en unas pocas palabras. Les dejo la lírica que la extraje del video que comparto más abajo. Espero les guste tanto como a mí.



El cielo azul sobre nosotros puede hundirse

y la tierra puede bien derrumbarse,

poco me importa,

si tú me amas

paso del mundo entero,

mientras el amor

inunde mis mañanas,

mientras mi cuerpo

se estremezca bajo tus manos,

poco me importan los problemas,

mi amor, pues tú me amas.

Iría hasta el fin del mundo,

me teñiría de rubia

si tú me lo pidieras,

iría a  descolgar la luna,

iría  a robar una fortuna,

s tú me lo pidieras,

renegaría de mi patria,

renegaría de mis amigos,

si tú me lo pidieras.

Se pueden reír de mí,

haría cualquier cosa

si tú me lo pidieras.

Si un día la vida de arranca de mí,

si mueres estando lejos de mí,

poco me importa si tú me amas

porque moriría yo también.

Tendremos para nosotros la eternidad,

en el azul de toda la inmensidad,

en el cielo,

muchos problemas.

Mi amor, crees en los que se aman.

Dios reúne a los que se aman.






2.Desafío títulos alternativos. No me fue fácil pero acá van mis títulos alternativos.

-El inventor de besos jamás vistos
-Tus flores en re menor

3.Desafío casting de película.

-El inventor de los besos más pequeños: Pascal Benezech (actor de Delicatessen)
-Sobralia, la mujer invisible: Audrey Tautou (la actriz de Amelie)
-Gaspar Nieve, el detective: Gérard Depardieu
-Elvis, el loro: el actor de Paulie o, en su defecto al no estar disponible, podría reemplazarlo el loro de mi vecina, "Papita".


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Gabriela Marta Lago en Owiwi Owo

6 comentarios:

  1. Una reseña muy completa. Me apunto más de un titulo.
    Por cierto soy Pérfida
    Un saludo coleguita

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    1. Hola Pérfida. Me alegro que te gustara. Besos. Gaby

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  2. Amé las citas y la canción que elegiste :3
    Me llama mucho el libro, me gusta el estilo del autor, es muy poético y tierno ^^

    besito y te sigo ^^

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    1. Hola Meli! Gracias por seguirme. El autor me encanta y es muy original. Sus libros tienen como un carisma especial. No sé cómo describirlo. ¡Qué bueno que te gustara la canción! Besos. Gaby

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  3. ¡Me encantó la reseña! Adoro a Edith Piaf, preciosa la canción que elegiste. Y las anécdotas sobre el lorito del detective me sacaron una sonrisa. Me da mucha ternura el protagonista, así que me han dado ganas de buscar el libro para leerlo.
    Hermoso el blog, te sigo desde ya.
    ¡Saludos!

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  4. Gracias Jaz. Creo que voy a leerme todos los libros de Mathias Malzieu. Tienen un carisma extraño y novedoso. Me alegra que te gustara. Besos. Gaby

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